Por ello, hay que tener claro que la profundidad de campo existe sólo en el contexto de una reproducción, no se trata de una propiedad intrínseca de una lente. La profundidad de campo depende de valores de apreciación subjetivos y sus límites están precisamente donde la falta de nitidez se vuelve inaceptable para el observador.
Una confusión muy común es pensar que la profundidad de campo dicta qué tan borrosos están los planos alejados del plano nítido. No se trata de una zona de la fotografía que está enfocada perfectamente, sino de la zona de la fotografía donde el foco está lo suficientemente cerca del plano nítido como para ser aceptable para el observador.
Teniendo esto claro, os proponemos una serie de consejos que os serán útiles a la hora de emplear la técnica fotográfica: profundidad de campo.
1. Cuanto más cerrado esté el objetivo, es decir, mayor sea el número del diafragma elegido, más profundidad de campo habrá. Si cogemos un número de diafragma alto, por ejemplo del 11 o del 16, la profundidad de campo será considerable, mientras que con un diafragma del 5.6 pasará lo contrario.

2. Sin embargo, cuanto más cercano tengamos el motivo (persona y objeto) que queramos capturar, menor será la profundidad de campo. En este caso la elección del diafragma es independiente.

NOTA: Con teleobjetivos se reduce la profundidad de campo y con objetivos angulares, aumenta.
3. A continuación, aparecerán tres términos que debemos tener en cuenta a la hora de fotografiar con esta técnica.
a. El primer término se refiere a lo que nos fijamos nada más ver la foto. Hacer un buen uso de esto, podemos conseguir que la fotografía tenga una mayor sensación de profundidad. También, tenemos que darnos cuenta de que no llegue a competir con otras zonas bien por ser demasiado importantes en el contexto de la foto, o bien por no tener una relación directa con el tema fotografiado, distrayendo en este caso la atención.
b. El segundo término hace referencia a la distancia media, o sea, el emplazamiento habitual del motivo principal de la fotografía.
Si bien conocemos métodos para conseguir un interés añadido a la fotografía, como la regla de los tres tercios, podemos aplicar aquí lo que ya conocemos acerca de la profundidad de campo, ya que destacaremos el motivo principal si aplicamos un desenfoque en el objetivo que aparezca en primer término, sobretodo si éste solo cumple a función de relleno para crear ambiente.
c. Por último, el tercer término hace referencia al fondo. Es difícil encontrase con que el motivo principal de la fotografía está situado en el fondo. El fondo puede aportar riqueza a la fotografía o puede fastidiárnosla si no lo tenemos en cuenta.