El color en las fotografías puede variar dependiendo de la temperatura, es decir, el revelado de nuestras fotografías no será igual en distintos horarios del día, a continuación os contamos las distintas fases y colores.
Aunque parezca un poco extraño, la temperatura afecta a los colores, podéis hacer la prueba cogiendo un alfiler y prendiéndole fuego con un mechero, observaréis como va cogiendo un color rojizo, pero a medida que se va poniendo "al rojo vivo", cambia por un color casi blanco o seguro que todos habéis visto un soplete, que tiene mayor temperatura y se observa un color azul.
La función de realizar una fotografía no es otra, que plasmar o congelar lo que el ojo está viendo en ese preciso momento, por lo que hay que tener en cuenta la variación de la intensidad de la luz, ya que en el transcurso del día, estación del año, clima, altitud, latitud, etc..., son variaciones que pueden hacernos revelar con total objetividad el exceso de estos colores.
A continuación vamos a ver los colores que se producen en los distintos momentos del día.
Durante el día
Por la mañana, (antes de la salida del sol)
La película registrará un color azulado, ya que el aunque no haya salido el sol por el horizonte, nosotros observaremos una especie de color gris y blanco, pero no es otra cosa, que la luz reflejada del sol, desde el cielo hasta donde nosotros nos encontramos.
Salida del sol
Van desapareciendo los reflejos azules del cielo y el sol ilumina con una luz cálida y dorada, dando un aspecto a todo más amarillento, pero de una forma suave.
Mañana
Aunque el efecto y color no es tan bonito como cuando amanece, aumentan los azules y los colores cálidos y fríos están equilibrados, es el momento perfecto para reproducir todos los colores de una forma natural, ya que la mayoría de las películas están diseñadas para este momento.
Mediodía
Si es posible, es mejor no realizar ninguna fotografía en este momento y esperar a que el sol haya pasado el cenit, ya que obtendremos un color azul desagradable, debido a la iluminación que estamos recibiendo.
Tarde
Volvemos a encontrarnos una composición y temperatura similar a la de la mañana, con un poquito menos iluminación en los colores más lejanos, por lo que se puede aprovechar para realizar fotografía de cerca.
Puesta de sol
Aquí nuevamente repetimos más o menos colores, esta vez con los del amanecer, con la diferencia de que las partículas de la atmósfera suavizan los contrastes y retienen la coloración azul de las sombras, dando un color rojo-amarillento.
Por último comentaros que un cielo completamente despejado siempre va a saturar de azul una fotografía, por lo que es conveniente realizarlas cuando el sol está cubierto por alguna densa nube blanca, de este modo, podremos obtener una fotografía con colores reales, es decir tal y como nuestro ojo los visualiza.
También podemos arreglar la fotografía una vez hecha, con algún programa de retoque fotográfico, cambiando los niveles y sobre todo, los equilibrios de color, (restando azules).