Las Texturas, Fotografía

06 de mayo de 2013
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En este artículo veremos qué función puede desempeñar una textura en una fotografía y como sacar partido de ellas.
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Una textura nos puede ayudar a expresar sensaciones al reconocer visualmente, algo que anteriormente hemos tocado o sentido de algún modo.

Una composición fotográfica está llena de objetos y cada uno de ellos tiene su textura, pero el reto real de un fotógrafo es conseguir destacarla, por ejemplo si disparamos a una textura muy marcada, esto proporcionará realismo a la imagen, además de crear volumen.



El hecho de que un objeto o una persona no tenga una textura marcada, no quiere decir que carezca de ella y por supuesto también puede jugar un papel importante, por ejemplo, en una cara poco marcada podemos reflejar juventud, suavidad, pureza o algo nuevo si se trata de un objeto.

Las texturas más marcadas reflejarán ambientes fríos y duros, pero las suaves evocarán espacios limpios o mágicos.

¿Cómo utilizar la luz para fotografiar texturas?

Bueno, como siempre la luz tomará un papel importante, dependiendo de donde venga y su intensidad, podremos captar texturas más o menos marcadas. A continuación os dejamos un ejemplo muy sencillo para que veáis los distintos grados de texturas dependiendo de la luz.

La mejor manera de conseguir texturas marcadas o resaltadas, es iluminar de un modo lateral, de este modo la profundidad de la misma se notará más y creará sombras más definidas.



Para realizar el efecto contrario, es decir, reducir sombras para obtener un aspecto suave o limpio, tendremos que iluminar el objeto de un modo frontal de forma general, (también podemos buscar el ángulo desde donde desaparezcan las sombras o se muestren de forma menos evidente).



También podemos buscar un modo intermedio, si queremos que se marquen las texturas para dar un poco de volumen, pero no de forma agresiva, para ello tendremos que iluminar lateralmente pero no rasante, de este modo conseguiremos unas sombras suaves y graduales.



Al aire libre tenemos que estar siempre alerta de la luz que disponemos en cada momento del día, ya que variará y puede modificar nuestro resultado.

Otro punto a tener en cuenta es la composición, ya que obtendremos distintos pesos visuales que se deberán repartir de manera atractiva en la fotografía, guiando al ojo por donde deseemos.



Como resumen simplemente comentar que por norma general si aplicamos más sombras a una textura lo que haremos será resaltar más la imagen visualmente, llenarla, llamará más la atención.

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